martes, 18 de noviembre de 2025

La flor más especial de Dios


La flor más especial de Dios

Cuentan que Dios llevó a un hombre en sueños al cielo porque este hombre había pedido una señal a Dios y le mostró su hermoso jardín, habían flores muy bellas y de todos los colores, tulipanes, girasoles, jazmines, orquideas y violetas.

Dios le pidió que eligera una flor de su jardín, puedes elegir la que tu quieras menos a mi rosa que es mi flor más especial.

El hombre vio que en el medio del jardín había una rosa roja que brillaba más que las otras, no era su belleza superficial, ni su perfume sin igual, era la paz que le transmitía y el amor que le daba con tan solo mirarla.

El hombre entró en un interminable tormento, no quería otra flor, quería con todo su corazón a la rosa de Dios.

Y le preguntó:

- Qué tengo que hacer para ser merecedor de tu rosa Señor?

Y Dios le contestó:

- Ser un Santo en tu vivir.

El hombre tenía que renunciar a muchas cosas, pero sabía en el fondo de su corazón que sin su rosa su vida no tendría sentido.

-Está bien, renunciaré a todo lo que me aparte del bien, lo prometo.

En ese momento, Dios se apiadó de él y le dio la rosa en su manos y le dijo.

- Te estoy dando mi flor más especial, cuídala con tu vida, riégala a diario, háblale, cántale y trátala con respeto, amor y ternura.

Mi rosa viene con espinas, las puse en su tallo porque aquel que le haga daño conocerá mi furia y se le regresará su mal mucho peor de lo que imaginó.

El hombre se llevó la rosa y como se sintió su dueño al pasar unos años dejó de regarla, de cantarle y de hablarle.

De pronto, el mal lo empezó a perseguir, el hombre caminaba con una nube gris, todo le salía mal y su corazón se empezó a acongojar.

Sentía una angustia interminable, como si lo persiguieran truenos y rayos.

- Dios te he fallado y a mi rosa he descuidado, por eso todo me sale mal, ya no sé que hacer para que mi rosa vuelva a florecer.

El hombre se acordó de su promesa y empezó a llevar una vida de santidad.

Cuando despertó no lo podía  creer, su rosa había vuelto a florecer.

Y entendió que cuando uno ama de verdad, como él amaba a su rosa, tiene que vivir una vida de Santidad para poder vivir feliz con su rosa en esta vida y en la eternidad.

Autora: Mónica Esparza Patiño


sábado, 12 de marzo de 2022

Santi

 Santi 

Autora: Mónica Esparza Patiño

Había una vez un bebé muy bello y bueno llamado Santiago a quien le decían Santi de cariño. Santi era muy divertido y le encantaba gatear por toda la sala de su casa sin parar.

Su mamá siempre le cantaba canciones y su papá lo motivaba a ir cada vez más rápido con su gateo. Un día Santi fue al parque y participó de una competencia de gateo. Para Santi era muy sencillo ganar la competencia porque tenía mucha velocidad y confianza en sí mismo. Cuando dieron la señal de haber empezado la competencia Santi salió gateando muy rápido y fue ganando a todos los bebés. Pero pronto, Santi se dio cuenta que sus amigos se cansaban y se ponían a llorar. Santi estaba en problemas, por un lado quería ganar la competencia pero por otro no quería dejar atrás a sus amigos. Entonces Santi empezó a ir más lento a propósito, lo pasaron uno, dos, tres y cuatro bebés. Al final Santi llegó último. Su mamá y su papá lo aplaudieron junto a su hermano y entendieron que el corazón de Santi era tan grande que para él más importante era que todos los bebés se divirtieran y fueran muy felices.

domingo, 22 de noviembre de 2020

Mónica Esparza autora Best Seller





 Llegar a ser autora best seller no fue de la noche a la mañana. Ha habido mucho trabajo y crecimiento en mi camino como escritora. Me siento muy bendecida y agradecida por todo el apoyo recibido de Dios, mi Familia, amigos y lectores. Seguiré escribiendo más libros.🤗🎉🥳🤩🚀

sábado, 21 de noviembre de 2020

La Navidad de Carlitos

 La Navidad de Carlitos


Autora Mónica Esparza Patiño 


Había una vez un niño llamado Carlitos al que no le gustaba compartir sus juguetes con su hermanito menor.

Su mamá y su Papá siempre le decían:

-Carlitos préstale tu avión a tu hermanito.

Pero Carlitos no quería prestar ningún juguete.

Un día se durmió y en sus sueños vio a Papá Noel que le dijo:

-Carlitos la Navidad es compartir, de ahora en adelante debes de compartir tus juguetes con tu hermanito.

Carlitos se despertó con una enorme sonrisa y se puso a jugar con su hermanito y a compartir todos sus juguetes.